El piloto de Pont Grup hace autocrítica y confía en mejorar su rendimiento esta nueva temporada.
Tras cerrar 2025 con una evolución clara tanto en resultados como en aprendizaje personal, nuestro piloto Pont Grup, Pedro Acosta, afronta una temporada 2026 que él mismo define como clave en su trayectoria en MotoGP. El murciano hace autocrítica de la pasada campaña, analiza los primeros cambios de la KTM 2026 tras el test de Valencia y pone el foco en la pretemporada, que arrancará oficialmente del 3 al 5 de febrero con los test de Sepang.
Después del test de Valencia, ¿Qué ha cambiado en la KTM al pasar del modelo 2025 al de 2026?
“Han sido pequeños detalles. Creo que se ha mejorado en aerodinámica, lo que nos ayudará a ser algo más constantes. En cualquier caso, pienso que el test importante será el de Malasia en febrero”.
Al finalizar el test de Valencia comentaste que le pedías medio segundo a KTM. ¿Crees que podrán dártelo?
“Ojalá. Al final no quiero tener expectativas muy altas, porque en otras ocasiones eso me ha llevado a llevarme golpes duros. Aun así, están trabajando muy duro y creo que el mensaje lo recibieron con bastante claridad, así que seguro que están dando el cien por cien para conseguirlo”.
¿Y puede Pedro Acosta sacarle algo más a esa KTM?
“Seguro. Lo que más nos faltó el año pasado fue constancia, sobre todo a principio de temporada. A final de año sí que estuvimos bastantes veces en el podio y en las carreras menos buenas terminábamos en un top 4 ó 5, que era lo que tendríamos que haber hecho también al inicio del año. Creo que, con más experiencia, podremos dar un paso importante”.
‘‘Lo que más nos faltó el año pasado fue constancia’’.
2026 será el último año del reglamento actual y, además, coincide con la extensión de contratos de la mayoría de los pilotos. Pensando ya en la elección de moto para 2027, ¿En qué criterios os vais a basar a la hora de tomar esa decisión?
“Al final es un poco una lotería, pero hay que tomárselo con calma y no decidir en caliente. Lo mejor es que empiece el año, ver cómo está cada proyecto, cómo responde cada piloto y a partir de ahí ya habrá tiempo para pensar y decidir”.
Pol Espargaró ya ha probado el prototipo del 27, no sé si eso convierte a KTM en una opción para ti.
“Hay que tomárselo con calma, como te he dicho. Antes de pensar en 2027 está 2026, que creo que es un año muy importante en mi carrera deportiva. Lo que comentaba antes; si en 2025 hubiéramos tenido más constancia, creo que el resultado final habría sido distinto. Por eso intento aprovechar la experiencia de 2025 para enfocarme en los resultados de 2026. 2027 ya llegará cuando tenga que llegar”.
‘‘2026 es un año muy importante en mi carrera’’.
En redes sociales y en la prensa se habla mucho de posibles escenarios como Pedro Acosta–Ducati o Pedro Acosta–Honda. ¿Son realmente opciones que valoras hoy?
“Ahora mismo, si te digo la verdad, no hemos hablado con nadie. Creo que tengo un equipo muy bueno detrás y que lo más importante es centrarnos en hacer resultados en 2026, que será lo que permita que marcas de ese nivel puedan fijarse en mí”.
Vamos a jugar un poco. Aunque todavía queda 2026 por delante, ¿Dónde ves a: Fabio Quartararo, Jorge Martín, Maverick Viñales, Joan Mir, Álex Márquez, Marco Bezzechi y Marc Márquez de cara al 2027?
“Creo que Fabio podría estar en Honda junto con Jorge Martín. A Viñales le veo en KTM y Mir diría que Yamaha. Álex Márquez y Bezzechi los veo en Aprilia y Marc se quedará en Ducati”.
Con la vista puesta en 2026, un calendario de 22 citas y varios fines de semana con doble carrera, sábado y domingo, ¿qué dos circuitos tienes marcados como objetivos para ganar y cuáles son los dos en los que tocará “salvar los muebles”?
“Seguramente los circuitos en los que tocará salvar los muebles serán Silverstone y Phillip Island. Dentro de lo que cabe, el año pasado Silverstone no fue mal, pero Phillip Island creo que será bastante complicado. Es cierto que allí conseguimos un podio en la sprint, pero la carrera fue bastante dura”.
“En cuanto a los circuitos marcados como importantes, destacaría Jerez, porque correr en casa siempre puede traer sorpresas y también Portugal, un circuito en el que históricamente he conseguido buenos resultados”.
En 2025 se percibió un cambio de actitud que podríamos decir que fue clave en tus resultados. ¿Cómo describirías esa evolución a nivel personal?
“La clave fue marcar objetivos claros: empezar a hacer quintos, luego cuartos, y ya llegaría el momento. Una vez nos asentamos dentro de ese top 5, hubo carreras muy buenas. Es cierto que también hubo altibajos, pero incluso en las carreras malas estábamos dentro de los cinco primeros. Creo que a nivel mental dimos un paso muy importante, el equipo que tenía a mi alrededor me ayudó a entender que cuando algo no está en tu mano no puedes hacer mucho más”.
‘‘La clave en 2025 fue marcar los objetivos desde el principio’’.
Hay una figura que está siendo importante en ese proceso, la de Carmelo Morales. ¿Qué papel ha tenido y cómo ha encajado todo ese trabajo en tu evolución?
“Empecé a trabajar con Carmelo en un momento que claramente no era el mejor de mi carrera. Me estaba costando entender muchas cosas y no tenía claro qué estaba pasando. Me ayudó a entender que la opción de ganar ese campeonato ya había pasado y que debía centrarme en otras cosas. Me sirvió para relajarme, para centrarme mejor en mí como piloto, porque estaba claro que cayéndome tanto no iba a llegar a ningún sitio”.
Este año también se ha consolidado la llegada de Liberty a la organización del campeonato. ¿Cómo valoras los cambios que se han implementado hasta ahora?
“No tengo una opinión muy definida al respecto. Al final, creo que es muy importante que el organizador pueda acercar mucho más la figura del piloto a los aficionados. Es complicado que una persona de a pie pueda compartir tiempo, especialmente con pilotos de MotoGP, y en ese sentido creo que Liberty lo está haciendo muy bien. Está consiguiendo acercarnos más a los aficionados. Por todo ello, considero que estos cambios son positivos”.
“Están consiguiendo acercar mucho más a los pilotos a los aficionados”.
Durante estas vacaciones se ha visto en redes sociales que has compartido entrenamientos con pilotos muy jóvenes, ¿Te estás convirtiendo también en una figura de mentor? ¿Qué te aporta a nivel personal ayudar a pilotos jóvenes y qué intentas transmitirles desde tu experiencia?
“No lo veo como un rol de mentor, porque a mí todavía me quedan muchas cosas por aprender y, al final, lo primero es mi carrera profesional. En el caso de Jonathan, es un niño al que vi subirse por primera vez a una moto con cinco años, le conozco de toda la vida y además somos de la misma región”.
“Ayudar a gente que está empezando, con la poca experiencia que yo pueda tener, creo que para las familias siempre es una ayuda, porque en muchos momentos es fácil sentirse un poco perdido. Mi prioridad es mi carrera deportiva, pero si puedo ayudar a otros pilotos a no cometer errores que yo sí he cometido, creo que eso puede ser positivo tanto para mí como para los chavales de la región que aspiran a llegar al Mundial”.
Y para acabar, ¿un deseo del 26?
“Que sea un año tan bueno como el final de 2025”.

